Considerable simbolismo acompaña a la imaginería realista y lejos de ser caprichoso o irracional, el arte de la imaginación encapsula su propia verdad.
La forma puede influir y resultarnos más o menos atractiva. Pero el contenido no puede sino ser determinante.
El arte es expresión.
Es el arte un variopinto dominio que se extiende de lo concreto a lo abstracto, lo accidental a lo deliberado, lo existente a lo novedoso, lo preciso a lo indefinido, lo provocativo a lo confidencial, lo categórico a lo cuestionable, lo ordinario a lo excepcional, lo unívoco a lo ambiguo, la norma a la transgresión, lo creativo a lo mediocre, lo caótico a lo ordenado, lo evidente a lo encubierto, lo superficial a lo profundo, lo comprometido a lo intransigente, el ser a la nada.
Es así el arte siempre expresión, manifestación, revelación.
El mundo podrá existir sin sentido. El hombre no.
Porque el significado es al hombre lo que el agua es a la vida.
No solo un sentir, sino el sentir acompañado del pensar nos hace humanos.
Humano no se nace. Humano uno se hace, se forma, se construye.
• Mariano Akerman, en The Marvel of Belgian Art and Its Diversity (La maravilla del arte belga y su diversidad), conferencia, The National College of Arts, Lahore, Pakistán, 11.04.09. Ver también http://www.danka.com.pk/viewEvent.php?id=5863