Cuadra la mira.
Ladea tu cabeza; 0,0004 metros. En la exactitud está la diferencia. Nada como discernir; pero nada, nada, es como hacerlo entre la vida y la muerte.
Escupe ese cigarro, imbécil. Las caladas alteran la posición de toda tu región maxilofacial. Y por ende, de tus ojos. Tus preciosos ojos. Como decía Wilde, donde pongas el ojo pondrás la bala.
Mejor, no respires.
Quiero que seas exacto. Matemático. Preciso. Excelso.
Un genio.
Quiero que entiendas este artificio, que dibujes este croquis, que asimiles esta falacia.
Aprieta el gatillo, libera el muelle, dispara la aguja, golpea el fulminante, activa la chispa, enciende la pólvora, explota la carga, crea presiones, conduce el casquillo, envía la bala, mata.
Paralelamente has hecho dos cosas más: una, has replegado el martillo, subido otra bala y creado otra muerte en potencia. Y en segundo lugar, has hecho algo mucho más glorioso; te has convertido en asesino. O bueno, reconvertido, dependiendo de la experiencia que tengas en esta fase de artificio, proyección y falacia.
Lícitamente, asesinato de desconocidos puede acarrear una pena considerablemente menor que asesinato de conocidos. Para estos casos sin razón aparente, siempre puedes alegar ebriedad, estado psicótico imbuido por efectos de anestesia para caballos (mientras el juez no entienda lo que es pasar por ello, todo vale), la regla o la menopausia. Entiéndanse las excepciones inalienables y condicionantes del género propio.
Socialmente, eres un asesino. Puede que estuvieras en una secta, o que tus terribles actos hubieran sido programados atómicamente por el viejo Nostradamus y predichos hace más de 400 años. Toda explicación psicológica estrambótica y morbosamente desequilibrada sitúese en este apartado. Toda explicación astrológica estrambótica y morbosamente satánica sitúese en este apartado. Toda explicación mitológica estrambótica y morbosamente legendaria sitúese en este apartado.
Personalmente, eres un genio.
Mataste a mi padre sin saber quién era. Yo no te conozco, pero ya te odio. Y ese es un don que pocos tienen. Levantar mis pasiones sin conocerlos. Te admiro por ello.
Quizás yo pueda llegar a ser asesina también.
La explicación que yo pediría para mi conducta habría de ser: vengativa estrambótica y morbosamente cruel.
Perdidamente cruel.
Quiero sangre en mi condena.
Soy lícitamente imposible, y socialmente negada.
Pero matemáticamente perfecta. Exacta. Precisa. Y excelsa.
Ya lo verás.
Aprieto el gatillo…
Como ya os recomendé a otro compañero exquisito, Kovman, hago lo mismo con Deliver, y os insto a visitarle la galería.
Hay una maravilla que se llama algo así como.. "Procedimiento para sacar agua del cielo", y que es simplemente magnífica. Seguramente actualice a continuación con ella, sólo por el deleite de la vista.
Comments on this Flogup (2/25):
zauberei @ 03/02/2010 at 10:22 wrote:
Wow, palabras fulminantes.
Me ha gustado mucho la galería y esa foto (la de sacar agua del cielo) es fantástica. A mí me han encantado sus amaneceres y "la puesta de la Luna". Gracias por la recomendación =)
wolfgang @ 08/02/2010 at 18:06 wrote:
Nada como alegar "locura transitoria", o mejor, "yo disparé la bala, él se cruzó en su camino y evitó que la malgastara."
Una vez más conviertes la descripción y la adjetivación en un arte. El final es redondo.
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