1. Evanescence, Nightwish.... 2. Belen Arjona, Murfila, LODVG 3. Efecto Mariposa, Avril Lavigne 4. My Ch. Romance, Panic at the disco 5. Green Day, Simple Plan, Nirvana....
Favourite Films:
1. Titanic 2. Scary movie (todas) 3. Ginger Snaps (todas) 4. The Ring
Llamadme imbécil o bueno... más que imbécil, neurótica, pero si hay algo que me ataca los nervios, es el no tenerlo absolutamente todo bajo control.
Esa sensación de perder unas cosas y que se me escapan otras continuamente, de no poder evitar ciertas otras, de estar con mucha gente y con nadie al mismo tiempo, de ver el mosquito que lleva rato tocando las narices y cuando creo que ya he acabado con él.. vuelvo a escuchar el zumbidito, de no saber qué me pasa o qué está pasando en mi entorno, el querer y no poder (o viceversa, que también me pasa), de necesitar cosas de los demás cuando en realidad quiero no necesitar de nadie, de querer pensar con claridad y no obtener más que pensamientos desordenados y un par de ideas en guerra por ver cuál gana el título de "más razonable".
Odio esa sensación de caos mental; me altera, me confunde, me hace moverme de un lado para otro, pensar, decir y/o hacer gilipolleces, morderme las uñas cual posesa, jugar a juegos macabros, violentos y sangrientos en los que lo que más vale es la cantidad de disparos en la cabeza hayas dado (no sé si lo he comentado alguna vez, pero este tipo de juegos me relajan, me sirven para descargar rabia y atenuar mis momentos de histeria).
Ahora no estoy hablando de orden físico y posicional de las cosas, por ejemplo mi escritorio es un "God bless this mess" en toda regla, sino del orden psíquico y emocional, de lo que pasa en mí, en mi cabeza, en lo que algunos llamarían razón.
Bien, digamos que mi razón es como una balanza que un pequeño ser se encarga de mantener equilibrada colocando unos pesos a los que llamaremos principios morales, y encima de ellos una torre de ideas y pensamientos parecida a los castillos de naipes. De vez en cuando a éste le da por escaparse y volver con ideas descabelladas sobre cualquier tema, por serio o absurdo que sea.
En el instante en el que ese ser apoya una de las ideas en un lado, la balanza se inclina y, como los castillos de naipes cuando casi lo tienes terminado, se derrumba, ¡bienvenidos al caos muchachos!
Entonces el pequeño ser se pone furioso porque siempre le pasa lo mismo, pero no aprende y empieza a agrupar los bloques de pensamientos dejándolos manga por hombro, juntando cosas que no tienen nada que ver, como juego violento con relax, verano con encerrarse en casa, insomnio con sueño profundo o amor con Italia...